Juventud
El IAJ hace balance de sus protocolos para prevenir el suicidio, contra el acoso y ante el abuso sexual
La gerente, Cristina Navarro, ha detallado los resultados de su aplicación en campamentos, colonias y campos de voluntariado: “Hemos sido referentes y pioneros en España”
“Es nuestra obligación dotar a los profesionales que trabajan con nuestros jóvenes de herramientas claras, concisas, útiles y eficaces para actuar de manera inmediata, coordinada y correcta ante las situaciones delicadas que puedan surgir en el desarrollo de las actividades”. Con estas palabras ha explicado Cristina Navarro, gerente del Instituto Aragonés de la Juventud, la razón de ser, los puntos clave y los resultados de la aplicación de los protocolos y guías de actuación que ha impulsado el organismo autónomo desde el pasado verano de 2024 en cumplimiento de sus competencias en cuanto al ocio y el tiempo libre de niños, adolescentes y jóvenes. Lo ha hecho este martes por la mañana en una comparecencia ante la comisión de Bienestar Social y Familia de las Cortes de Aragón.
Estos tres protocolos, “pioneros en España”, están destinados a prevenir, detectar e intervenir ante conductas de riesgo que puedan darse en acampadas, colonias y campos de voluntariado, entre otros ámbitos. Este corpus documental tiene como objetivo “garantizar la seguridad y el bienestar de los jóvenes”, ha dicho Navarro, y dota a los profesionales que gestionan estos espacios de ocio de procedimientos claros para actuar en cualquiera de los escenarios que se pueden presentar.
Estos tres protocolos clave del IAJ, ha indicado la directora-gerente del IAJ, están enfocados a la prevención, detección e intervención ante la ideación suicida; a la prevención del bullying y el ciberacoso y también para activarse en supuestos que impliquen violencia o abuso sexual. Además de estos tres protocolos fundamentales, el Instituto Aragonés de la Juventud ha desarrollado dos manuales de apoyo dirigidos a los delegados de protección y a los equipos profesionales de ocio y tiempo libre. Todas estas herramientas, ha remarcado Navarro en su intervención, responden a un “compromiso institucional” con el impulso del bienestar juvenil y su protección.
La implantación de estos protocolos fue uno de los primeros compromisos adoptados por el Departamento de Bienestar Social y Familia y el Instituto Aragonés de la Juventud al inicio de la legislatura en cuanto al bienestar emocional y la salud mental de los niños y adolescentes aragoneses.
Una de las premisas para su redacción, ha recordado Navarri, fue que se diseñasen para ser flexibles y por ello han sido perfeccionados y mejorados con el feedback que han proporcionado las personas que supervisan las actividades y que se encargan por tanto de activarlos y desarrollarlos.
Tres protocolos y dos manuales
El protocolo de actuación ante conductas suicidas establece un itinerario claro y homogéneo de actuación cuando se identifica un cambio de conducta o una señal de alarma. “Creemos que este protocolo es fundamental porque el suicidio es un problema de salud pública de primera magnitud y, especialmente en población juvenil, constituye una realidad que tenemos que abordar”, ha manifestado la compareciente.
El texto describe 10 actitudes clave para acompañar al joven que lo necesita y clasifica los niveles de urgencia: se indica en qué casos no se debe dejar sola a la persona y cómo se activan los recursos sanitarios, sociales o educativos que sean pertinentes. “Este protocolo no sólo es una guía técnica”, ha enfatizado Navarro: “Es una herramienta de compromiso institucional con la vida, con el acompañamiento y con el bienestar emocional de nuestros jóvenes”.
Por su parte, la guía de prevención, detección e intervención frente al bullying plantea los fundamentos de una intervención coordinada y profesional –en los que no cabe ningún tipo de "improvisación", ha señalado Cristina Navarro– y se apoya en tres pilares: la prevención, sostenida en la creación de espacios seguros; la detección de señales de alerta y la intervención a través de un circuito de denuncia y acompañamiento estructurado que garantiza la confidencialidad y permite un seguimiento.
Además este protocolo instaura la figura del responsable de convivencia, encargado de identificar y gestionar cualquier caso de acoso, y aborda medidas de reparación y acompañamiento para la recuperación emocional de los jóvenes que puedan verse afectados. “Desde las instituciones no debemos tolerar la violencia entre jóvenes en ningún sitio, ni obviamente en espacios de ocio”, ha aseverado la gerente del IAJ.
Por último, el protocolo de actuación en casos de abuso sexual infantil tiene como objetivo enseñar a los profesionales que gestionan actividades de ocio y tiempo libre a actuar con agilidad y sin victimizar a los niños y jóvenes. Contempla un circuito operacional de comunicación y notificación de posibles abusos a los servicios sociales y, de ser necesario, a las autoridades judiciales.
En cuanto a los dos manuales que complementan estos tres protocolos, Cristina Navarro ha explicado que se crearon para “transformar la teoría en acción práctica”: el primero es una guía para los delegados de protección, que asumen el papel de vigilancia y mediación en cada actividad. Este documento explica cómo detectar señales de riesgo –ya sean de abuso, acoso o ideación suicida– y cómo coordinar la comunicación con los organismos competentes.
El segundo manual está dirigido a los equipos de monitores, directores y coordinadores de los espacios de tiempo libre y recoge orientaciones prácticas, procedimientos de actuación y criterios de evaluación de riesgos, de modo que se fomenta una cultura de responsabilidad compartida y fortalece la capacitación profesional del personal que trabaja con jóvenes.
La responsable del IAJ ha destacado que, tras consultar a los profesionales que han trabajado con estos protocolos en 2024 y 2025, "casi un 80%" manifestaban conocer las guías; un 47,5% los han leído "detenidamente y a conciencia" y otros, un 40%, "algunas partes". "Aunque los conozcan, si no hay una situación en ese campamento, en esa colonia, en ese campo de voluntariado, que da pie [a activarlos], no se consultan", ha señalado, y por ello se ha comprometido a seguir difundiendo los documentos y dándole seguimiento a su aplicación, puesto que desde que se pusieron en marcha "se han abierto varios protocolos de las diferentes modalidades" y se han prevenido situaciones tanto de acoso como de violencia sexual y de conducta suicida.
Como cierre, la gerente del IAJ ha destacado ante los grupos parlamentarios que estos documentos protegen a los jóvenes, puesto que aseguran su bienestar y seguridad, y también a los profesionales, que cuentan con pautas claras para saber cómo actuar ante situaciones de riesgo. Navarro ha reiterado su compromiso con la difusión de estas herramientas y la formación constante de todos los profesionales del sector, dentro y fuera del Instituto Aragonés de la Juventud, para seguir consolidando el buen trato y el acompañamiento que necesita la infancia, la adolescencia y los más jóvenes en momentos de especial vulnerabilidad.


