Patrimonio Cultural
Carla Andrade expone en el CDAN su ‘Geometría de ecos’
A través de una serie no narrativa de fotografías y vídeos de paisaje, la artista gallega reflexiona sobre la representación del vacío y el tiempo en el espacio
La muestra podrá visitarse hasta el próximo 6 de diciembre en la sala 2 del Centro de Arte y Naturaleza – Fundación Beulas
'Geometría de ecos’ es una serie no narrativa de imágenes –fotografías y vídeos- que mediante el paisaje, la artista gallega reflexiona sobre la representación del vacío y el tiempo en el espacio. Paisajes vaciados como alegoría del engaño sensorial y metáfora de fragilidad. Se trata de un estudio de los límites de la materia: lo ausente, lo invisible, la no-forma, lo ininteligible, el misterio. Las primeras fotografías de este proyecto las realizó en Islandia, aunque la mayoría son en el Pirineo Navarro.
Carla Andrade busca fotografiar ese vacío, esa ausencia. Hay una presencia constante de conceptos como el tiempo o el vacío que afectan al cuadro general con que se aborda el estudio de la realidad. En cierto modo, son conceptos que aluden a los límites de la realidad. El tiempo no es directamente perceptible sino como parámetro del cambio, mientras que el vacío –representado con el color blanco-, por su parte, es el límite máximo en la rarificación de la materia, su ausencia.
En la muestra, el objeto es despojado de la imagen para dar prioridad a la relación de formas y combinación de colores como método de búsqueda de los ritmos intrínsecos de la imagen y la esencia que suscita la primera respuesta emocional. La autora le da primacía a la respuesta emocional frente a la perceptiva y. por esa razón, el objeto fotografiado pasa a un segundo plano. Hay mucha influencia, por una parte, de ciertos aspectos de las filosofías orientales, para las que el vacío tiene un papel fundamental a la hora de abordar la realidad, mientras que en la cultura occidental ha predominado la tradición aristotélica que proclamaba el universo como una materia compacta y geométrica.
Para Carla Andrade lo blanco es lo neutro, el no-color. Así establece una incógnita. Tanto el blanco como el negro son colores estáticos, pero al contrario del negro, el blanco es el nacimiento y el negro es la muerte. No existe futuro en él, es un fin, un cierre de algo, una pausa a la que solo le puede seguir una cosa nueva, distinta. Un punto y aparte. El blanco está abierto: es un misterio, pero lleno de posibilidades.